Según los datos preliminares de las investigaciones, los asaltos fueron perpetrados con características violentas y particularidades en el accionar que escapan al patrón delictual usual en el distrito.
De acuerdo a las hipótesis formuladas por las autoridades de las fuerzas emprenderán desde este mismo viernes una orden de servicio ampliada, una reprogramación inmediata de los recursos y una reasignación de cuadriculas, que serán conducidas por una coordinación única y rotativa por los jefes de comandos.
Otra de las medidas para atenuar el embate circunstancial consistirá en poner en marcha “operativos blindaje” en accesos y zonas específicas con la actuación de todas las fuerzas locales y los refuerzos de Infantería, Caballería, Grupo de Apoyo Departamental, Grupo de Policía Motorizada, Inteligencia y DDI.
Previamente, en horas de la mañana el intendente Arrieta se comunicó telefónicamente con el Ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, y con el titular de la Superintendencia General de Policía, Comisario General Fabián Perroni. Ambos se interiorizaron en la problemática actual y pusieron a disposición de la comunidad todos los medios y sistemas operativos extraordinarios con el objetivo de que las familias cañuelenses recobren la tranquilidad.